Mira más allá de la abolladura
Si puedes hacerlo sin exponerte, fotografía las señales, la posición de los vehículos y los daños. Es más fácil entender lo ocurrido con esas imágenes que con una foto del golpe sin contexto.
Tras un accidente, lo primero es atender a las personas y evitar nuevos riesgos. Cuando puedas hacerlo sin peligro, guarda información sobre lo ocurrido. Más adelante te ayudará a explicar cómo fue el golpe y qué consecuencias tuvo.
Para reclamar no basta con pedir una cantidad: hay que explicar de dónde sale. Por ejemplo, si has pagado rehabilitación o has dejado de trabajar, necesitarás documentos que lo demuestren y que ayuden a relacionarlo con el accidente.

Si puedes hacerlo sin exponerte, fotografía las señales, la posición de los vehículos y los daños. Es más fácil entender lo ocurrido con esas imágenes que con una foto del golpe sin contexto.
Anota matrículas, aseguradoras, contactos y el número del informe policial, si lo hay. Si alguien vio el accidente, pide sus datos y deja que cuente lo que recuerda con sus propias palabras.
Comprueba el dibujo y las casillas del documento en el que describís el accidente. Si pone que cambiaste de carril y no fue así, pide que lo corrijan antes de firmar. No aceptes una versión que no entiendas.
Explica qué pasó y cómo han cambiado tus síntomas. Describe lo que te sucede sin exagerarlo y sin quitarle importancia.
Guarda la factura y anota para qué fue cada gasto. Por ejemplo, un recibo de taxi puede resultar más útil si también conservas la cita de rehabilitación a la que acudiste.
Conserva los documentos originales y las conversaciones con sus fechas. Una captura recortada puede dejar fuera una explicación importante.
El parte del accidente, las fotos, los testigos y el atestado —el informe que prepara la policía— ayudan a entender cómo pasó. Los informes médicos permiten estudiar las lesiones y si pueden estar relacionadas con el golpe.
Guarda también información sobre cómo cambió tu vida durante la recuperación. Por ejemplo, si no podías hacer tu trabajo o necesitaste ayuda para una actividad cotidiana, pregunta qué documentos pueden demostrarlo. No se trata solo de contar días.
En otra parte de la carpeta puedes reunir nóminas, facturas y justificantes de pago. Así será más fácil explicar cuánto dejaste de ingresar, qué tuviste que pagar y qué documentos faltan.
Cuando no hay acuerdo sobre quién causó el accidente
Harán falta pruebas que expliquen cómo ocurrió. Tener el coche dañado no demuestra, por sí solo, que el otro conductor tuviera la culpa. Que alguien circulara sin seguro tampoco basta para saber quién provocó el golpe.
Cuando el seguro acepta hacerse cargo, pero ofrece menos de lo que pides
La diferencia puede estar en los días de recuperación, en los problemas de salud que te han quedado o en algún gasto. Por ejemplo, puede aceptar pagar el tratamiento, pero no los ingresos que dices haber perdido. Lo útil es revisar cada cantidad y los documentos que la apoyan.
En la reclamación debes explicar qué accidente fue, quién resultó perjudicado, a qué aseguradora reclamas y qué daños conoces hasta ese momento. Adjunta los documentos que tengas e indica si sigues recuperándote. Guarda un justificante de que la compañía ha recibido el escrito.
Desde esa recepción, la aseguradora tiene tres meses para presentar una oferta o una respuesta con las explicaciones que exige la ley. Debe permitirte entender cuánto ofrece y por qué, o por qué todavía no hace una oferta.
Esos tres meses no son el plazo que tienes tú para reclamar. Si dejas pasar tu propio plazo, puedes perder la posibilidad de hacerlo. Pide que te calculen la fecha y te expliquen qué pasos pueden cambiarla; no te guíes solo por el tiempo que lleve respondiendo el seguro.
Recibir un adelanto no es lo mismo que aceptar una cantidad para terminar la reclamación. Si todavía estás en tratamiento, pregunta si al firmar estarías dando por valoradas unas lesiones que aún pueden cambiar.
Pide que te expliquen por qué y en qué informes se apoyan. Quizá necesites un perito médico, es decir, un médico que estudie esa duda y prepare un informe. Consulta también si tu caso permite pedir un informe complementario al Instituto de Medicina Legal.
El informe médico puede demostrar que estabas lesionado, pero no cuánto dinero dejaste de ganar. Si trabajas por tu cuenta, por ejemplo, habrá que estudiar además tus cuentas y los trabajos que no pudiste hacer.
Pide que separen las cantidades. Así podrás ver, por ejemplo, qué corresponde a las lesiones y qué a reparar el coche.
Comprueba que se ha tenido en cuenta la evolución de tus lesiones. Si el cálculo se hizo antes de una prueba importante, pide que lo revisen con esa información.
La ley utiliza tablas y reglas para calcular las indemnizaciones; a ese sistema se le llama baremo. Pide que te expliquen qué importes y qué año corresponden a tu caso.
Necesitas saber qué facturas incluye y cuáles rechaza, y por qué. Si falta una factura de rehabilitación, por ejemplo, podrás comprobar si no la recibieron o si no están de acuerdo con pagarla.
La oferta debe dejar claro qué has cobrado ya y cuánto falta. Así no contarás dos veces el mismo dinero.
La aseguradora no puede exigirte que renuncies a reclamar una diferencia que te corresponda para pagarte lo ofrecido. Revisa también cualquier otro documento que te pidan firmar.
Pide al abogado que te explique cuáles son las dos o tres dudas importantes y qué documento ayudaría a resolver cada una. Si el problema es demostrar unos ingresos perdidos, quizá no sirva de mucho pagar otro informe que solo repita cómo fue la lesión.
Compara lo que te ofrecen con lo que puedas justificar, los gastos de seguir reclamando y la posibilidad de no conseguir más. Un acuerdo rápido no tiene por qué ser bueno o malo: importa cuánto resuelve y qué dejas pendiente.
Hemos consultado la ley del seguro de tráfico para explicar la reclamación y la oferta de la aseguradora, y datos de UNESPA para describir la atención sanitaria. La Ley del Derecho de Defensa completa la información sobre lo que puedes pedir que te explique tu abogado.

Marcos Alós, experto jurista ha revisado y actualizado esta página sobre Divorcios en Alicante. La base de datos ha sido recopilada y analizada por Alida Martínez en 2021, y actualizada con datos de 2025. Más información sobre el equipo editorial de Vencing.