7 consejos antes de divorciarte

Preparar un divorcio puede resultar difícil cuando todavía pesan el enfado, la tristeza o la incertidumbre. Aun así, tendrás que tomar decisiones que sigan funcionando dentro de unos años: dónde vivir, cómo cuidar de los hijos y cómo afrontar los gastos.

Estos siete consejos ayudan a separar esas necesidades del conflicto de pareja. Si hay violencia, amenazas o riesgo para los hijos, lo primero es protegerse y pedir ayuda especializada, no intentar un acuerdo a cualquier precio.

INFO

Seis decisiones para llegar mejor preparado

1. Aclara qué necesitas resolver

Terminar el matrimonio, organizar el cuidado de los hijos, decidir quién vive en la casa y repartir los bienes son asuntos distintos. Anótalos por separado. Podéis estar de acuerdo en divorciaros y no saber todavía qué hacer con la hipoteca.

2. Pon las cuentas sobre la mesa

Reúne los ingresos, los gastos, los préstamos y la información de las cuentas y bienes a los que tengas acceso permitido. Los documentos ayudan más que suponer cuánto gana o cuánto puede pagar la otra persona.

3. Piensa en una semana real de tus hijos

¿Quién puede llevarlos al colegio? ¿Cuánto se tarda de una casa a otra? ¿Qué pasa si enferman? Hablar de horarios y necesidades concretas resulta más útil que repartir días sobre el papel.

4. Separa vivir en la casa de ser su propietario

Que uno siga viviendo allí no le convierte en dueño de la parte del otro. Tampoco significa que el banco deje de exigir la hipoteca a quien se marcha. Hay que resolver por separado el uso, la propiedad y el préstamo.

5. No renuncies a algo que no entiendes

Antes de aceptar una deuda o ceder tu parte de un bien, pide que te expliquen qué supone en dinero. Si quieres terminar cuanto antes, es fácil pasar por alto una consecuencia que durará años.

6. Escribe el acuerdo pensando también en los días malos

Aclarad cuánto se paga, cuándo, cómo se revisan las cantidades y cómo os comunicaréis. Por ejemplo, concretad si hay que consultar antes de contratar una actividad para los hijos. El acuerdo debe poder funcionar aunque os cueste hablar.

7. Piensa también en lo que puede pasar después

No todos los problemas tras el divorcio se resuelven igual. Si no se paga una pensión fijada, puedes pedir al juzgado que haga cumplir esa obligación; ese trámite se llama ejecución.

Si más adelante cambia de forma importante la situación familiar o económica, puede estudiarse una modificación de medidas: pedir que se adapte lo decidido. Por ejemplo, una caída duradera de ingresos puede necesitar revisión, pero no permite dejar de pagar por tu cuenta.

Y si lo que no compartes es una decisión del juez, hay que comprobar si puedes pedir que se revise mediante un recurso y cuánto tiempo tienes para hacerlo. Pide al abogado que te explique qué opción encaja y cuánto costaría.

Qué llevar a la primera reunión

Una carpeta ordenada te ayudará a explicar la situación sin tener que recordarlo todo en ese momento. Reúne los documentos del matrimonio y de los hijos, junto con las decisiones judiciales anteriores, si las hay.

Añade nóminas o ingresos de tu trabajo, gastos de los hijos, hipoteca, préstamos e información de los bienes y sus deudas. Cuenta también vuestros horarios, quién se ocupa ahora de los cuidados y dónde podría vivir cada persona.

Lleva una lista de lo que ya habéis acordado, de lo que os separa y de lo que necesita una respuesta urgente. No entres en cuentas privadas de otra persona ni cambies documentos. Si algo es una sospecha, dilo así.

La custodia compartida no se decide por una estadística

La custodia compartida organiza el cuidado de los hijos entre ambos progenitores. Según el INE, se acordó en el 49,7 % de los divorcios de 2024 entre parejas de diferente sexo con hijos menores sobre los que se decidió la custodia.

Total: esos divorcios con hijos menores y custodia decidida, en España durante 2024. «Otras modalidades» reúne varias categorías, no solo los casos en los que la custodia se atribuye a la madre.
La cifra cuenta lo que ocurrió en esas familias, no lo que tiene que pasar en la tuya. La decisión debe centrarse en las necesidades y el bienestar de los hijos y en las normas que correspondan. No se consigue una custodia porque un porcentaje se acerque a la mitad.

49,7

compartida

50,3

otras modalidades

Dos hogares cambian las cuentas, aunque el sueldo siga igual

Haz un presupuesto para la nueva vida
Calcula el coste de las dos viviendas, los suministros, los desplazamientos y los cuidados. Por ejemplo, ahora puede haber dos alquileres donde antes había uno. Comprueba qué necesita cada hijo y con qué ingresos se puede pagar.

Asegúrate de que puedes cumplir lo acordado
Aceptar una cantidad solo para terminar antes puede acabar en impagos. Piensa qué margen quedaría si bajan tus ingresos o aparece un gasto importante. Esa previsión ayuda a negociar, pero no te permite cambiar después los pagos por tu cuenta.

Tres errores que hacen más difícil el después

Pedir a los hijos que lleven los mensajes

No les encargues decir «dile a tu padre que pague» o «pregunta a tu madre por las vacaciones». El dinero y la organización deben hablarse entre adultos, sin obligar a los hijos a tomar partido.

Confiar solo en un acuerdo de palabra

Hablarlo entre vosotros puede ser un primer paso, pero no siempre permite exigir después lo acordado. Pregunta cómo debe ponerse por escrito y qué necesita la aprobación del juzgado.

Intercambiar dinero por tiempo con los hijos

Pagar para cubrir sus necesidades y organizar cuándo están con cada uno son cuestiones que deben atender a su bienestar. No deberían convertirse en «pago más si están más días conmigo» ni en una forma de presionar al otro.

Un acuerdo se entiende mejor cuando baja a lo cotidiano

El documento que recoge las condiciones del divorcio se llama convenio regulador. Para que sea útil, tiene que explicar qué hará cada persona, no quedarse en frases generales.

En los pagos, concretad la cantidad, la fecha, la cuenta y cómo se actualizará. Para gastos que no son habituales, como un tratamiento dental, aclarad cuáles entran, cuándo hay que consultar al otro y qué pasa si hay una urgencia. No todos esos gastos se pagan de la misma forma en todas las familias.

En los cuidados, pensad en las semanas normales, las vacaciones, las recogidas y los imprevistos. Sobre la casa, aclarad quién la usa, qué gastos paga y hasta cuándo, sin confundirlo con quién es dueño o quién debe la hipoteca.

Estos ejemplos sirven para preparar la conversación, no para copiar un acuerdo idéntico para todos. El abogado debe adaptarlo a vuestra familia y a las normas que le correspondan.

Antes de negociar

Prepara una propuesta que puedas cumplir y explicar con documentos. Pregunta si hay que intentar una negociación antes de acudir al juzgado y si tu situación está entre las excepciones. Si necesitas protección urgente, no debe quedar esperando a un acuerdo imposible.

Antes de firmar

Pide que te expliquen cada obligación con un ejemplo diario: cuánto pagarías, cuándo y qué ocurriría si no se cumple. Si después no puedes contarlo con tus propias palabras, merece la pena revisar la explicación y la redacción.

Fuentes

Hemos consultado las normas de familia, de los procedimientos judiciales y del derecho a recibir información de tu abogado, junto con los datos del INE sobre custodia. Los ejemplos ayudan a entender las decisiones habituales, pero no describen una solución que sirva para todas las familias.

Referencias verificadas

Marcos Alós

Marcos Alós, experto jurista ha revisado y actualizado esta página sobre Divorcios en Alicante. La base de datos ha sido recopilada y analizada por Alida Martínez en 2021, y actualizada con datos de 2025. Más información sobre el equipo editorial de Vencing.